Mujeres en Gaza reconstruyen sus vidas entre pérdidas y desplazamientos

Mujer palestina observa los escombros de una vivienda destruida en Gaza
Mujeres en Gaza reconstruyen sus vidas entre pérdidas y desplazamientos

La guerra transformó la estructura de miles de familias palestinas. Antes del conflicto, una de cada ocho viviendas en Gaza estaba encabezada por una mujer. Ahora, la proporción aumentó a una de cada cuatro, equivalente a 86,280 hogares.

Muchas mujeres en Gaza asumieron solas el cuidado y sustento de sus familias tras la muerte, detención o desaparición de esposos, padres y hermanos. A la incertidumbre se suman la destrucción de viviendas, los desplazamientos constantes y la dificultad para obtener alimentos, medicinas y dinero.

Mujeres en Gaza enfrentan condiciones más precarias

Hiba, de 34 años, vive con su hijo Ahmad, de diez, en Al Mawasi, Khan Younis. Un tumor cerebral le provocó la pérdida parcial de la vista y el oído. Durante la guerra, también sufrió un coágulo y convulsiones.

Su hermano mayor la acompañaba a consultas médicas y le ayudaba a cubrir sus necesidades. Incluso construyó para ella una pequeña casa cerca de su familia. Sin embargo, el hombre murió el 13 de noviembre de 2024 y la vivienda quedó destruida durante un bombardeo.

La experiencia de Hiba refleja una crisis más amplia. El 68 por ciento de los hogares encabezados por mujeres carece de refugio adecuado, frente al 55 por ciento de aquellos dirigidos por hombres. Además, el 74 por ciento perdió su vivienda o sufrió daños en ella.

Desde octubre de 2023, estas familias fueron desplazadas ocho veces en promedio. Dos terceras partes necesitan dinero urgentemente para cubrir sus gastos diarios.

Criar, resistir y encontrar refugio en el arte

Nour, artista palestina de 35 años y madre de cuatro hijos, también perdió su hogar. Su esposo, quien trabajaba como enfermero, fue detenido durante la guerra. Desde entonces, no conoce su paradero.

La responsabilidad de criar sola, el desplazamiento y la incertidumbre afectaron profundamente su salud emocional. Nour encontró en la pintura una forma de expresar el dolor y mostrar al mundo la experiencia de las madres desplazadas.

Hiba recibió atención psicosocial, referencias médicas, dispositivos de asistencia y apoyo económico mediante la Asociación Aisha para la Protección de Mujeres y Niños, organización aliada de ONU Mujeres. Su caso muestra que la reconstrucción requiere ayuda humanitaria accesible, atención médica, recursos económicos y servicios adaptados a las necesidades de cada mujer.

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