La discriminación laboral castiga a las mujeres mayores en Corea del Sur

Mujer mayor trabaja en Corea del Sur, donde la desigualdad de género y edad reduce salarios, oportunidades y pensiones.
La discriminación laboral castiga a las mujeres mayores en Corea del Sur

Ser mujer y envejecer reduce las oportunidades de conseguir un empleo estable en Corea del Sur. La desigualdad comienza desde la contratación, aumenta con las responsabilidades familiares y puede terminar en salarios bajos, trabajos precarios y pensiones insuficientes.

Un informe de Human Rights Watch documentó cómo la discriminación laboral contra las mujeres se acumula durante toda su vida. La investigación se basó en entrevistas con 41 mujeres surcoreanas de entre 28 y 87 años, consultas con 59 especialistas y el análisis de estadísticas, leyes y políticas públicas.

Las mujeres enfrentan obstáculos para ser contratadas y ascendidas. Además, muchas interrumpen sus carreras para cuidar a sus hijos. Cuando intentan regresar al mercado laboral durante sus 40 o 50 años, encuentran menos opciones y peores condiciones.

Una brecha salarial que aumenta con la edad

En 2024, las mujeres surcoreanas ganaron en promedio 31% menos que los hombres. La diferencia alcanzó 50% entre quienes se encontraban al final de sus 50 años. Después de los 60, ellas recibieron 46% menos que los trabajadores de la misma edad.

Estas desigualdades también afectan su retiro. Durante 2025, la pensión nacional mensual de las mujeres representó solamente 53 por ciento de la recibida por los hombres. Esto equivale a una brecha de pensiones de 47%.

Muchas mujeres mayores terminan como cuidadoras, cocineras, trabajadoras de limpieza, cajeras o empleadas de centros de atención telefónica. Estos puestos suelen ofrecer contratos temporales, salarios bajos, poca protección social y escasa representación sindical.

La segregación también aparece en los programas públicos. En 2022, las mujeres constituían el 82% de un programa gubernamental de servicios de cuidado. Ganaban aproximadamente 188 dólares mensuales. En contraste, los hombres predominaron en un programa de prácticas que pagaba alrededor de 1,456 dólares.

Edad y género cierran oportunidades de trabajo

El informe define esta combinación de sexismo y discriminación por edad como edadismo de género. Las mujeres mayores son consideradas menos aptas para determinados puestos, mientras se les asignan trabajos relacionados con las tareas de cuidado que tradicionalmente realizan dentro de sus hogares.

El retiro obligatorio y el sistema de salario máximo agravan el problema. Algunas empresas pueden reducir los ingresos de sus trabajadores durante los años previos a la jubilación obligatoria, establecida a partir de los 60 años.

Human Rights Watch pidió eliminar ambas políticas, aprobar una ley integral contra la discriminación y obligar a las empresas a publicar información salarial. También recomendó revisar los programas de reinserción laboral y garantizar que las pensiones permitan cubrir las necesidades básicas.

La organización advirtió que las mujeres jóvenes también permanecerán expuestas al mismo ciclo si continúan las interrupciones profesionales, los obstáculos para ascender y la falta de corresponsabilidad en los cuidados.

NOTICIAS RELACIONADAS