Laia Abril convierte la fotografía en una mirada sobre la desigualdad

Laia Abril utiliza fotografía, archivo y sonido para abordar desigualdad y dolor femenino
Laia Abril convierte la fotografía en una mirada sobre la desigualdad

La fotografía puede hacer visible aquello que durante años permaneció fuera del encuadre. Laia Abril, artista nacida en Barcelona, España, construye su obra alrededor del cuerpo, la desigualdad y las distintas formas de violencia ejercidas contra las mujeres. Su trabajo combina imágenes con investigación, archivo, texto, sonido y video.

Abril ha desarrollado una trayectoria reconocida internacionalmente, aunque su presencia institucional en España creció más recientemente. En 2026 presentó en Madrid Endometriosis. El dolor silenciado 1860-2026. Además, piezas de su serie sobre la violación forman parte de la colección permanente exhibida por el Museo Reina Sofía.

Laia Abril convierte la investigación en arte

La artista española cuestiona las representaciones tradicionales de las mujeres como víctimas. Su intención pasa por ampliar las historias disponibles y dirigir también la atención hacia quienes ejercen violencia y hacia las estructuras que permiten perpetuarla.

Además, su experiencia con trastornos alimentarios influyó en esa búsqueda. Abril detectó que determinadas representaciones mediáticas resultaban insuficientes para explicar experiencias mucho más diversas. Esa inquietud terminó alimentando una práctica artística basada en investigar aquello que considera incomprendido.

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Una obra que cuestiona los sistemas de poder

Asimismo, su proyecto A History of Misogyny estudia diferentes manifestaciones de violencia y discriminación. Sus capítulos han abordado el aborto, la violación y la llamada histeria colectiva mediante fotografía, documentos y testimonios.

En 2026, Abril llevó esa mirada hacia la endometriosis. Su instalación en el Museo del Romanticismo reunió imágenes de personas que viven con esta enfermedad y exploró la invisibilización histórica del dolor.

Por otro lado, la creadora reconoce una creciente resistencia hacia determinados discursos de género. Algunas exposiciones han encontrado obstáculos, pero su trabajo continúa circulando internacionalmente; Las instalaciones de Abril se han presentado en más de 25 países. Sus obras también integran colecciones del Centre Pompidou, Museo Reina Sofía, Victoria and Albert Museum, MACBA y Moderna Museet.

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