México enfrenta un importante desafío en materia de igualdad laboral. Aunque el país logró posicionarse entre las 20 economías con mayor paridad de género, las oportunidades económicas para las mujeres continúan rezagadas. Un nuevo análisis revela que los avances políticos todavía no se traducen en mejores condiciones de empleo, ingresos y crecimiento profesional.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) analizó los resultados del Índice Global de Brecha de Género 2026, elaborado por el Foro Económico Mundial. El estudio encontró que México perdió 19 posiciones en participación y oportunidades económicas durante las últimas dos décadas, hasta ubicarse en el lugar 117 de 145 economías.
¿Por qué las mujeres tienen menos oportunidades económicas?
Uno de los principales obstáculos es la baja participación femenina en el mercado laboral. Actualmente, solo el 46 por ciento de las mujeres participa en la economía mexicana, frente al 75 por ciento de los hombres. Esta diferencia refleja barreras que dificultan el acceso al empleo y la independencia económica.
La desigualdad también aparece en los ingresos. Según el IMCO, las mujeres reciben en promedio 86 pesos por cada 100 que ganan los hombres. Además, el 54 por ciento de las trabajadoras tiene un empleo informal, situación que limita su acceso a prestaciones y seguridad social.
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México necesita impulsar la igualdad laboral
El informe muestra que México ha conseguido avances importantes en representación política. Actualmente ocupa el octavo lugar mundial en empoderamiento político femenino y el primero en América Latina y el Caribe.
Sin embargo, solo el 5 por ciento del presupuesto propuesto para igualdad de género en 2027 se dirige a acciones relacionadas con las oportunidades económicas de las mujeres. Esta distribución evidencia la necesidad de fortalecer las políticas de empleo y autonomía financiera.
El IMCO propone ampliar los servicios de cuidado infantil y atención a personas mayores. También recomienda mejorar la evaluación de los programas públicos para identificar cuáles contribuyen realmente a reducir las desigualdades.














