La violencia de género sigue formando parte de la vida cotidiana de miles de mujeres en España. A finales de mayo de 2026, el sistema VioGén registraba 102.937 casos activos de mujeres que viven bajo protección policial tras denunciar agresiones o amenazas por parte de sus parejas o exparejas. La cifra representa un ligero incremento respecto al mismo periodo del año anterior y refleja la persistencia de una problemática que continúa afectando a distintas generaciones.
Detrás de cada expediente existe una historia de violencia, pero también una evaluación constante del riesgo. El sistema VioGén, gestionado por el Ministerio del Interior, determina el nivel de peligro al que está expuesta cada víctima para asignar medidas de protección adecuadas. Actualmente, 28 mujeres enfrentan un riesgo extremo de sufrir una nueva agresión y 1.168 se encuentran en nivel alto, categorías que implican una amenaza seria para su integridad e incluso para su vida.
Las cifras también muestran que determinados grupos enfrentan una vulnerabilidad adicional. Entre los casos activos hay 1.312 adolescentes menores de edad y 2.478 mujeres mayores de 65 años, dos sectores que suelen enfrentar mayores obstáculos para denunciar, acceder a redes de apoyo o abandonar contextos de violencia.
La violencia también alcanza a hijas e hijos
La maternidad aparece como otro factor que incrementa la complejidad de estas situaciones. Más de 53 mil mujeres protegidas por el sistema tienen menores de edad a su cargo, mientras que 1.543 niñas y niños viven actualmente bajo medidas de protección policial debido al riesgo que representan los agresores de sus madres.
Las autoridades consideran que cuatro de estos menores se encuentran en riesgo extremo y 141 en riesgo alto de sufrir violencia vicaria, una forma de violencia machista que utiliza a hijas e hijos para causar daño a las mujeres. Desde que España comenzó a evaluar este riesgo de manera específica en 2019, las instituciones han identificado 5.856 casos de menores expuestos a posibles agresiones de este tipo.
Además, los cuerpos policiales tienen registrados 12.711 casos considerados de especial relevancia, es decir, situaciones en las que existe una elevada probabilidad de que el agresor ejerza violencia grave o incluso letal contra las y los menores que viven en ese entorno familiar.
Lo que muestran los datos y lo que permanece oculto
Aunque las cifras son elevadas, especialistas advierten que solo representan una parte del problema. Los datos incluidos en VioGén corresponden exclusivamente a mujeres que denunciaron la violencia y cuya situación fue incorporada al sistema. Según estimaciones recogidas por especialistas, apenas dos de cada diez casos llegan a denunciarse formalmente.
Esto significa que detrás de los más de 100 mil expedientes activos podría existir un universo mucho más amplio de mujeres que continúan viviendo situaciones de violencia sin protección institucional.
Desde su creación en 2007, VioGén ha recopilado información de más de 900 mil casos y ha evaluado el riesgo de cerca de 794 mil mujeres para determinar las medidas de protección necesarias. Paralelamente, las autoridades han identificado a más de 650 mil agresores, incluidos más de 81 mil considerados reincidentes o persistentes, es decir, hombres denunciados por ejercer violencia contra dos o más mujeres.
Más allá de las estadísticas
Las cifras permiten dimensionar la magnitud del problema, pero también muestran que la violencia de género no afecta únicamente a quienes la sufren de manera directa. Cada expediente involucra redes familiares, comunidades y, en muchos casos, a niñas y niños que crecen en entornos marcados por el miedo y la agresión.
Mientras los sistemas de protección continúan ampliando sus mecanismos de seguimiento, organizaciones especializadas insisten en que la prevención, la educación y el acceso efectivo a la justicia siguen siendo elementos fundamentales para reducir una violencia que permanece presente mucho después de que una mujer decide denunciar.
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