La inteligencia artificial avanza con rapidez en Perú, pero todavía enfrenta una brecha que puede condicionar su futuro. La participación femenina sigue siendo limitada en áreas donde se desarrollan tecnologías y se toman decisiones estratégicas. Esta situación abre un debate sobre diversidad, oportunidades profesionales y el tipo de innovación que necesita el país.
El desafío no pasa solamente por incorporar nuevas herramientas. Perú necesita ampliar la presencia de mujeres en equipos tecnológicos, puestos directivos y proyectos vinculados con inteligencia artificial. Una mayor diversidad puede aportar perspectivas diferentes al momento de identificar riesgos, necesidades sociales y posibles sesgos.
Inteligencia artificial con mayor liderazgo femenino
La participación femenina peruana muestra señales positivas. Entre 2024 y 2025, la proporción de mujeres matriculadas en cursos de IA generativa aumentó 14.5 puntos porcentuales, de acuerdo con datos de Coursera citados por Infobae. El avance superó al registrado en otros mercados latinoamericanos mencionados en el análisis.
Además, la formación todavía presenta obstáculos. Las mujeres representan alrededor del 38% de los títulos obtenidos en carreras STEM en Perú, según datos de la OCDE recogidos por medios peruanos. Asimismo, alcanzar puestos de liderazgo requiere oportunidades laborales, referentes visibles y procesos de promoción que permitan desarrollar ese talento.
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Diversidad para reducir los sesgos tecnológicos
La diversidad también influye en la calidad de los sistemas tecnológicos. Equipos poco representativos pueden pasar por alto sesgos relacionados con empleo, crédito, salud o educación. Por otro lado, incorporar distintas experiencias ayuda a cuestionar datos, procesos y decisiones antes de convertirlos en soluciones utilizadas por miles de personas.
El reto supera las fronteras peruanas. UNESCO informó en julio de 2026 que las mujeres representan 28.2% de la fuerza laboral STEM mundial. En consecuencia, impulsar su acceso al liderazgo tecnológico representa una oportunidad para construir una inteligencia artificial más inclusiva, competitiva y conectada con la sociedad.














