Mujeres LTBI+ enfrentan mayor violencia dentro de sus hogares

Mujer preocupada sentada dentro de una vivienda mientras reflexiona sobre una situación de violencia familiar.
Mujeres LTBI+ enfrentan mayor violencia dentro de sus hogares

Las mujeres lesbianas, trans, bisexuales, intersexuales y de otras identidades diversas enfrentan distintas formas de violencia a lo largo de su vida. Sin embargo, uno de los espacios donde estas agresiones comienzan con mayor frecuencia es la propia familia.

Así lo advierte Cartografía de las violencias contra las mujeres LTBI+ en España, una investigación realizada por la Federación Estatal LGTBI+ y el grupo DiViSAR de la Universidad Complutense de Madrid. El informe identifica al entorno familiar como la “zona cero” de muchas experiencias de maltrato.

El rechazo, las amenazas, los golpes, la presión para ocultar la identidad y la negación de las relaciones afectivas forman parte de las agresiones documentadas. Al producirse dentro del hogar, estas conductas pueden privar a las víctimas de un espacio seguro desde la infancia.

La violencia puede continuar durante toda la vida

La investigación señala que las agresiones no se limitan al ámbito familiar. También pueden aparecer en las relaciones de pareja, escuelas, centros laborales, comunidades e instituciones. En algunos casos, el objetivo es castigar o “corregir” a quienes no cumplen con los roles tradicionales asociados al género, la sexualidad o el cuerpo.

Entre las formas de violencia identificadas se encuentran el chantaje para revelar públicamente la orientación sexual, la negación de la identidad, el control de los afectos y la presión para modificar la expresión de género. Estas experiencias pueden ocasionar ansiedad, aislamiento, inseguridad, miedo constante y dificultades para confiar en otras personas.

No te pierdas: Stephanie Garcia Richard llega a la Vicegobernación

Organizaciones solicitan respuestas especializadas

La Federación Estatal LGTBI+ advierte que estas violencias continúan poco visibilizadas y registradas. Por ello, considera necesario desarrollar protocolos adaptados y capacitar a profesionales de la salud, la educación, la justicia y los servicios sociales.

Una respuesta adecuada debe reconocer que algunas víctimas también pueden experimentar rechazo en los espacios a los que normalmente acudirían para solicitar ayuda. Escuchar sus experiencias sin prejuicios, evitar la revictimización y ofrecer acompañamiento especializado son pasos indispensables para garantizar su protección y sus derechos.

NOTICIAS RELACIONADAS