El acceso de las mujeres al poder enfrenta un retroceso que atraviesa países de todas las regiones. El nuevo diagnóstico de ONU Mujeres muestra instituciones debilitadas, menor influencia política y crecientes ataques contra quienes participan en la vida pública.
La situación también repercute en la carrera profesional, la independencia financiera y el bienestar. En 2026, el 63.9 porcentaje de las mujeres entre 25 y 54 años tenía empleo, frente al 92 porcentaje de los hombres.
La igualdad de género enfrenta nuevas barreras
Durante los últimos cinco años, la representación femenina en los parlamentos disminuyó en 54 países. Además, el número mundial de ministras cayó 20 porcentaje entre 2020 y enero de 2026. La violencia política y el acoso digital limitan todavía más la participación.
Asimismo, alcanzar un cargo no garantiza poder real. El 90 porcentaje de las ministras trabaja en áreas asociadas con cuidados, familia o igualdad. Su presencia permanece reducida en Defensa e Interior, espacios donde los gobiernos toman decisiones estratégicas.
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El liderazgo femenino necesita respaldo efectivo
Las cuotas sólidas, la financiación estable y las leyes contra la violencia política pueden recuperar avances. Los países que aplican cuotas registran mujeres en el 39.5 porcentaje de los escaños parlamentarios y en el 42.4 porcentaje de los gobiernos locales.
Por otro lado, la diversidad y la inclusión requieren instituciones capaces de defender a mujeres y comunidades vulnerables, incluida la población LGBT+. También necesitan entornos digitales seguros, participación comunitaria y redes que protejan la salud mental.
La desigualdad económica confirma la magnitud del desafío. Las mujeres directivas ganan menos por hora que los hombres en ocho de cada diez países con información disponible. Además, una de cada tres instituciones dedicadas a promover la igualdad perdió poder durante los últimos dos años.














