Durante mucho tiempo para muchas mujeres la recomendación en torno al ejercicio era trabajar principalmente el cardio: caminar, correr, hacer spinning, clases en el gimnasio y, si acaso, utilizar pesas ligeras para “tonificar” sin ganar demasiado músculo.
Sin embargo, en los últimos años hemos visto la creciente tendencia de levantar pesas para generar fuerza muscular más que solo para tonificar. Y es que, con distintos estudios sobre la salud de las mujeres, nos hemos dado cuenta de que la realidad es que levantar peso es una de las herramientas más importantes para cuidar la salud a largo plazo, y puede ser muy benéfico para las mujeres. A veces, incluso más que el cardio.
Mónica Reyes Fuchs ha vivido el ejercicio desde una perspectiva mucho más sencilla: descubrir cómo sentirse más fuerte cambia también la manera en que se experimenta el día a día. “Cuando incorporo ejercicios de fuerza no tiene que ver únicamente con cómo se ve el cuerpo, sino con todo lo que puedo hacer gracias a él.”
El músculo es mucho más que estética
La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos realicen actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana, trabajando los principales grupos musculares. No se trata de una recomendación estética: la fuerza forma parte de una estrategia para mantener la salud y la capacidad funcional durante toda la vida.
Además, el músculo funciona como una especie de “reserva” física. Con la edad perdemos masa y fuerza muscular, y esa pérdida puede afectar la movilidad, el equilibrio y la independencia. Tener una mayor reserva muscular y de fuerza puede resultar especialmente importante cuando atravesamos periodos de enfermedad, hospitalización o inmovilidad.
Mónica Reyes Fuchs, ex Secretaria de Turismo de Morelos, vive estos beneficios desde un lugar cotidiano: “He podido notar que el entrenamiento de fuerza puede hacer que cargar algo, subir escaleras o realizar actividades diarias se sienta más fácil.”
Reyes Fuchs comenta que estos pequeños cambios que terminan teniendo un significado mucho mayor cuando se piensa en envejecer con autonomía.
Huesos fuertes para las décadas que vienen
Hay otra razón para que las mujeres hagan espacio al entrenamiento de fuerza: la salud ósea. La Fundación Internacional de Osteoporosis señala que aproximadamente una de cada tres mujeres mayores de 50 años sufrirá una fractura osteoporótica a lo largo de su vida. El riesgo aumenta especialmente después de la menopausia, cuando la disminución de estrógenos acelera la pérdida de masa ósea.
El ejercicio con carga y resistencia puede ayudar a preservar y mejorar la densidad mineral ósea, además de fortalecer los músculos que contribuyen al equilibrio y pueden disminuir el riesgo de caídas. Reyes Fuchs comenta “es importante que tengamos este tipo de información para poder cuidar de nuestra salud independientemente de la tendencia que esté de moda”.
En términos preventivos, los 30 años son un momento interesante para empezar. Mónica Reyes Fuchs ha observado que el objetivo no es simplemente “verse fit”, sino llegar a las siguientes décadas con una buena reserva de músculo y fuerza.
“El músculo que construimos hoy no sólo cambia cómo levantamos una pesa o nuestro ‘personal best’”, comenta Reyes Fuchs. También puede ayudarnos a caminar, viajar, jugar, cargar nuestras cosas y mantener nuestra independencia muchos años después.
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