Una herencia cultivada durante generaciones está encontrando nuevas oportunidades comerciales en Ecuador. En Portoviejo, provincia de Manabí, Rocío Solórzano transforma el cacao familiar en productos con identidad local y mayor valor agregado.
La productora trabaja en una finca de la comunidad La Pita, parroquia Alajuela. Allí combina conocimientos heredados con capacitación, innovación y prácticas orientadas hacia una producción sostenible.
Cacao de Portoviejo gana valor con el chocolate
El proyecto comenzó con chocolate preparado para consumo familiar. Después, Solórzano identificó una oportunidad comercial y amplió la producción para llegar a familiares, amistades y nuevos compradores.
Además, la capacitación permitió mejorar procesos e incorporar tecnología. Ese camino impulsó Kong’ Legacy, una marca que comercializa barras con 75 por ciento de cacao y cuenta con registro sanitario. También ofrece nibs de cacao tostado.
No te pierdas: Vestidos largos de Zara que dominarán las noches de verano
Una finca que también apuesta por el turismo
El emprendimiento busca integrar ecoturismo y agroturismo. La propuesta permitirá que visitantes conozcan directamente cómo los agricultores de Manabí cultivan, procesan y transforman el cacao ecuatoriano.
Asimismo, la diversificación puede generar nuevas fuentes de ingresos para la familia. Solórzano también ha explorado productos derivados del cacao y recibió capacitación mediante la iniciativa SheCan del Programa Mundial de Alimentos.
Por otro lado, el cultivo funciona dentro de un sistema agroforestal. El cacao comparte terreno con plátano, naranja, limón y aguacate, aprovechando diferentes recursos de la propiedad; La finca ocupa dos hectáreas en Portoviejo. En ese espacio convergen agricultura, elaboración de chocolate y turismo rural, tres actividades que muestran cómo una pequeña producción familiar puede construir nuevas oportunidades económicas.














