Mujeres celtas pudieron luchar y ocupar posiciones de poder

Mujeres celtas pudieron ejercer poder y portar armas en diferentes sociedades de la antigua Europa celta.
Mujeres celtas pudieron luchar y ocupar posiciones de poder

La imagen tradicional de las mujeres celtas está cambiando gracias a nuevas interpretaciones arqueológicas en Europa. Durante mucho tiempo, algunos hallazgos relacionados con armas se asociaron automáticamente con hombres. Sin embargo, tumbas y análisis científicos muestran que algunas mujeres alcanzaron posiciones destacadas y pudieron participar en actividades vinculadas con las armas.

Las evidencias no permiten afirmar que todas fueran guerreras. Los investigadores mantienen cautela porque una espada, un arco o un escudo también podían representar estatus, actividades de caza o funciones ceremoniales. Aun así, estos descubrimientos cuestionan una lectura demasiado rígida de los roles femeninos en las sociedades celtas.

Mujeres celtas y nuevas formas de entender su poder

Además, el poder femenino pudo extenderse mucho más allá del campo de batalla. Estudios genéticos realizados con restos de comunidades de la Edad del Hierro en la actual Inglaterra encontraron sociedades organizadas alrededor de las mujeres. Los resultados apuntan a prácticas matrilocales, donde los hombres se trasladaban para integrarse a las comunidades de sus parejas.

Asimismo, relatos romanos describieron figuras femeninas con influencia política y militar. Boudica y Cartimandua aparecen entre los ejemplos más conocidos de mujeres que alcanzaron posiciones relevantes en la antigua Britania.

Este tema puede interesarte: Piden acelerar la búsqueda de mujeres desaparecidas en México

Arqueología que rompe antiguos estereotipos

Por otro lado, los avances científicos permiten revisar interpretaciones realizadas durante décadas. Una tumba descubierta en las islas Sorlingas contenía una espada y un espejo. Posteriormente, análisis especializados determinaron que los restos correspondían a una mujer.

El estudio genético de comunidades durotrigianas analizó restos de 57 individuos encontrados cerca de Dorset, al sur de Gran Bretaña. Sus resultados aportaron nuevas evidencias sobre el protagonismo femenino dentro de aquellas estructuras sociales.

NOTICIAS RELACIONADAS