La imagen corporal puede cambiar cuando el espejo deja de ocupar el centro. En México, una reflexión reciente invita a valorar el cuerpo femenino por sus capacidades.
Valeria Casenave plantea esta mirada en una columna publicada el 7 de agosto de 2026 en Opinión 51. Su texto conecta cuerpo, mente y actividad física.
Imagen corporal más allá de la apariencia
La autora parte de una pregunta sencilla sobre quién enseña a las mujeres a mirarse. Además, cuestiona una cultura que suele relacionar el cuerpo con su apariencia.
Casenave comparte que entrena cinco días por semana y vincula ese hábito con sentirse mejor. Su planteamiento propone observar lo que el cuerpo permite hacer.
La ciencia aporta elementos relevantes a esta conversación. Una revisión publicada en 2024 encontró que el ejercicio puede mejorar la valoración corporal entre mujeres; Asimismo, la Organización Mundial de la Salud señala beneficios físicos y mentales de mantenerse activo. La actividad regular puede reducir síntomas de ansiedad y depresión.
Este tema puede interesarte: Capacitación digital abre oportunidades para mujeres en África
Movimiento y bienestar para las mujeres
Cambiar el objetivo también puede modificar la experiencia. Entrenar para ganar fuerza, movilidad o energía ofrece una perspectiva distinta a perseguir únicamente cambios estéticos.
Por otro lado, las oportunidades para mantenerse activas todavía muestran diferencias de género. La OMS reportó una brecha mundial entre mujeres y hombres.
De igual manera, el bienestar no exige convertir el ejercicio en una obligación estética. Cada persona puede elegir actividades compatibles con sus capacidades, necesidades y circunstancias; La OMS informó en 2024 que 34 por ciento de las mujeres no alcanzaba los niveles recomendados de actividad física, frente al 29 por ciento de los hombres.














