¿En serio necesitas comprar en el Prime Day?

¿En serio necesitas comprar en el Prime Day?

Probablemente ninguno de nosotros ha escapado de alguno de los anuncios del Prime Day, el evento de ofertas de verano de Amazon. Y a pesar de que quizá la mayoría de nosotros no necesite nada (o lleve monitoreando los precios desde hace tiempo en algún artículo en especial) pero probablemente eso no nos detendrá de terminar comprando una (o muchas) cosas que no necesitamos. Al final de la venta quizá veremos nuestro estado de cuenta y nos preguntaremos cómo es que terminamos gastando tanto dinero sin pensarlo. Pues bien, quizá los daños más grandes del Prime Day no se limitan únicamente a nuestra cartera (aunque así parezca)

 

El peligro de las compras compulsivas

Durante esta venta el año pasado, se registró que en Estados Unidos los clientes compraron un total de 375 millones de artículos. Pero ¿cómo afectan estas ventas al medio ambiente? Según sus declaraciones, Amazon ha tomado medidas para considerar su impacto ambiental. La empresa ha sustituido el papel 100 % reciclado en lugar de utilizar anteriormente bolsas de aire de plástico en sus embalajes. También ha desplegado más de 24,000 vehículos de reparto eléctricos para reducir las emisiones del transporte terrestre. Aunado a esto, tienen el objetivo de alcanzar cero emisiones netas para 2040.

 

Pero a pesar de todo eso, la escala del Prime Day es inherentemente incompatible con la salud del planeta. Los expertos advierten sobre los inmensos residuos plásticos de Amazon, incluso cuando reduce su uso; las emisiones no sólo de las operaciones de la empresa sino también de la producción de todo lo que vende; y los peligros del consumo excesivo en sí.

 

La mayoría de las envolturas de plástico, tanto de Amazon como de otros minoristas, no son reciclables. Por lo general suelen terminar en vertederos, incineradoras o en cuerpos de agua. Un informe de marzo de 2024 que Environment America realizó con la ONG Public Interest Research Group (PIRG) analizó específicamente dónde terminan los envases de plástico de Amazon. Los grupos colocaron rastreadores en 94 paquetes de envases de película plástica (bolsas de plástico, bolsas forradas de burbujas y almohadas de aire) que se dejaron en lugares designados para su reciclaje.

 

En realidad, sólo cuatro acudieron a centros que clasifican artículos para su reciclaje; 13 terminaron en vertederos, dos en un incinerador y tres en el puerto de Los Ángeles. Más de 20 fueron a una empresa que fabrica bancos y terrazas de plástico a partir de películas de plástico y aserrín recuperado. En ese caso, el plástico estaba siendo reciclado. Si bien técnicamente son mejores que un vertedero, esos productos reciclados generalmente no se pueden reciclar por sí mismos. Convertir los envases de plástico en otro producto no disminuye la necesidad de plástico virgen para producir nuevos envases. Es justo esto lo que debería reducirse.

 

Más allá de las medidas que pueda (o no) tomar la empresa para reducir las emisiones y residuos, la realidad es que eventos cómo este solo terminan por estimular intensamente la compra compulsiva. Desde artículos de higiene hasta televisiones, todos terminan por generar residuos de embalajes, cajas, plástico burbuja o empaques. Sin importar qué medidas tome Amazon, el simple hecho de fomentar la compra compulsiva de esta manera y a esta escala ya es un daño ambiental enorme que no pueden (ni quieren) mitigar. Bien dicen que la mejor emisión o residuo son aquellos que no se generan (y así no se tienen que eliminar).

 

Condiciones laborales peligrosas

El año pasado el Senador norteamericano Bernie Sanders ofreció duras críticas a Amazon, calificando las condiciones laborales en la empresa como «increíblemente peligrosas».

 

El demócrata hizo los comentarios en una declaración sobre un informe antes del «Prime Day”. El informe surge de una investigación de un año de duración realizada por el Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado, presidido por Sanders, y destaca importantes preocupaciones de seguridad en las instalaciones de Amazon en todo Estados Unidos.

 

La investigación analizó datos internos de la empresa de 2019 y 2020, además de entrevistas con más de 100 empleados actuales y anteriores de Amazon. Según el informe, los períodos pico de compras, como Prime Day y la temporada navideña, corresponden con las tasas de lesiones semanales más altas entre los trabajadores de almacenes.

 

Si las condiciones de trabajo de los empleados de Amazon ya se distinguían por ser malas, entonces en estos días en los que los pedidos -intencionalmente- aumentan desproporcionadamente entonces es lógico que este tipo de cosas sucedan. Y lo peor de todo es que, hasta cierto punto, no tendrían por qué ser accidentes. Si existiera algún control para moderar las fechas de entrega y espaciarlas y al mismo tiempo contratar mayor cantidad de personal, quizá se podrían evitar este tipo de incidentes. Sin embargo, es claro que no existe suficiente previsión para este tipo de eventos especiales en los que el trabajo (que ya es mucho) aumenta tanto.

Conclusión

La realidad es que Amazon es una tienda gigantesca y es difícil de evitar todo el tiempo. Sin embargo, podemos moderar la manera en la que compramos considerando todos los efectos que puede tener. Y la forma más fácil de hacerlo es limitar nuestras compras en general, intentando ser más críticos con lo que realmente necesitamos e intentar limitar nuestros envíos para así aprovechar los envases con varios artículos. Y en eventos como este en el que la publicidad se esfuerza en hacernos creer que necesitamos muchas cosas nuevas, es bueno recordar el efecto negativo que pueden tener en nuestras finanzas y en el medio ambiente.

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