¿Ya no sales sin cubrebocas? Quizá tengas el síndrome de la cara vacía

Cubrebocas

Tras más de dos años de usar cubrebocas de manera obligatoria, algunas personas no se sienten cómodas a la hora de quitárselo y mostrar su rostro.

La llamada “nueva normalidad” puede suponer un problema, especialmente en temas de ansiedad, sobre todo en aquellas personas a quienes el uso del cubrebocas les habría aportado cierta seguridad y que ahora podrían haber desarrollado el síndrome de la cara vacía.

“Se utiliza para cubrir algunas cosas que a lo mejor las personas no les gusta su cuerpo, o el acné que sufren o algo así. Ya es parte del outfit, igual utilizar el color igual que como sales, tratas de combinar igual con el cubrebocas”, señaló Marlene, una jovén a la que se le preguntó porqué seguía usando el aditamento.

¿Qué es el síndrome de la cara vacía?

El síndrome de la cara vacía es una fobia que aborda el miedo a quitarse el cubrebocas y se caracteriza por la sensación de inseguridad generada al dejar descubierta la cara.

En general se pueden encontrar dos explicaciones para el síndrome de la cara vacía: de un lado de la moneda está el temor de contagiarse de coronavirus, una enfermedad que sigue latente entre nosotros a pesar de que a muchos ya no les es tan relevante. Por el otro lado está la exposición física.

Los jóvenes, los más afectados por dicho síndrome

De acuerdo con un artículo de The New York Times, el síndrome que afecta más a estos jóvenes también se denomina “mask fishing”, que, en otras palabras, es usar cubrebocas para cubrir su apariencia real. El término surge como un juego de palabras con el término “catfishing“, el cual se usa para tergiversar la identidad de uno en línea.

Algunos expertos consideran que la ansiedad puede aumentar debido a que las personas se pueden sentirse incómodas al interactuar con otras que no usan cubrebocas.

También es recomendable enlistar aquellas situaciones que nos hagan sentir incómodos e ir tratando de resolverlas de las más sencillas hasta las más complejas.

Trabajar en esos pensamientos irracionales que se generan en la mente también es prioritario. Hay que entender que si bien el cubrebocas es un elemento que protege, también es un elemento que separa de las personas. Ver el rostro de las personas es algo que ayuda a regular las emociones.

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