Boicot al Mundial de Catar

Mundial de Catar

El Mundial de Catar ha estado en controversias desde que lo eligieron como sede para el torneo de este año. Y aunque se abrió el debate desde que lo anunciaron como sede, en las últimas semanas cada vez hay más personas y organizaciones que llaman al boicot de este Mundial debido a la falta de derechos humanos en este país.

Y pues ya nos habíamos tardado, ¿no?

Los llamados al boicot empezaron a estallar más esta semana, después de las declaraciones que hizo el Embajador del Mundial sobre la homosexualidad.

Durante una entrevista con una cadena alemana, Khalid Salman, exfutbolista y embajador del Mundial, habló sobre la ilegalidad de la homosexualidad en Catar. En ella afirmó que la homosexualidad es un “daño a la mente”.

Además añadió que le preocupa que los niños puedan aprender “algo que no es bueno”. (¿Así o más retrógradas?). Y claro que un funcionario del comité organizador del Mundial interrumpió inmediatamente la entrevista.

Personalidades, fans, ciudades y marcas se unen al boicot

La cantante británica, Dua Lipa, confirmó esta semana que no participaría en la ceremonia de inauguración del Mundial de Fútbol de Catar, explicando que visitará este país cuando cumpla las promesas de respeto a los derechos humanos que había hecho en el 2010.

Rod Stewart también se negó a participar porque no le parecía lo correcto. Con todo y que le ofrecieron un millón de dólares.

El mismísimo expresidente de la FIFA, Joseph Blatter (sí, el que fue presidente cuando se hizo está increíble selección -nótese el sarcasmo-), expresó que la elección fue un error y que asumía su responsabilidad (too late!). “La designación del estado árabe no fue la correcta”, agregó.

Y no solo personalidades y celebridades. Marcas, ciudades y fans se han unido al movimiento; en Alemania, fans mostraron pancartas con mensajes de protesta durante un partido entre Borussia Dortmund y el VfB Stuttgart el mes pasado en Dortmund.

Además, en Francia varias ciudades anunciaron que no instalarán pantallas gigantes ni fan zones para el Mundial por razones éticas. París se unió a Lille, Marsella, Burdeos, Estrasburgo y Reims en el boicot al Mundial el pasado 3 de octubre.

Por su parte, Dinamarca y Hummel, proveedor de kits para la selección danesa, decidieron mostrar su descontento directamente en los uniformes de este año. La Selección de Dinamarca usará camisetas “atenuadas” para protestar contra el historial de derechos humanos del anfitrión.

Asimismo, Hummel ha diseñado un tercer kit completamente negro para representar el “color del luto”. La marca comentó que “no desea ser visible” en un torneo que ha “costado miles de vidas” (haciendo alusión a los trabajadores que han perdido la vida en las construcciones para la Copa del Mundo).

La falta de derechos humanos

Para empezar, la homosexualidad sigue siendo criminalizada en este país, donde se castiga con hasta 7 años de cárcel. (Y si creen que son pocos los países que castigan penalmente a las parejas del mismo sexo se llevarán una sorpresa cuando se enteren que son 70 países los que todavía lo hacen en pleno 2022. Unos incluso con pena de muerte -whaaaat?-).

Además, el país ocupa el lugar 137 en el Índice de Brecha Global de Género, pues sigue viviendo bajo un sistema totalmente patriarcal donde las mujeres siguen subordinadas a su esposo, padre, hermano, etcétera, a quienes deben pedirles permiso para casarse, estudiar o trabajar. (México, por ejemplo, ocupa la posición 31).

Ni se diga de derechos reproductivos básicos. Las mujeres también deben de pedir permiso para acceder a tratamientos de salud reproductiva y controles ginecológicos, como las pruebas de Papanicolaou (sí, ¡hasta para eso!).

Y a pesar de sus compromisos con la igualdad, la legislación no cuenta con leyes específicas contra la discriminación de género, ni existen organismos que cuiden y luchen por los derechos de las mujeres.

Por otro lado, las duras condiciones de los migrantes en este país también han causado indignación y reclamo de medios y de la comunidad internacional.

El país árabe ha hecho uso extensivo de mando de obra migrante, especialmente para la construcción de los estadios de fútbol, para el Mundial.

Catar ha quedado bajo escrutinio después de que se reportaran miles de muertes entre los trabajadores, que normalmente vienen de algunos de los países más pobres del mundo, para hacer tareas peligrosas, bajo calor extremo y con bajos salarios.

Las cifras de estas muertes varían dependiendo del medio u ONG, pero se especula que podrían estar entre los miles. Aunque, claro, el país ha negado dichas acusaciones. (Quizás algunas cifras son exageradas, pero también puede ser que Catar maquille los números).

Por todo esto (y eso que no entramos a detalles), si nos preguntan a nosotros, no deberíamos de consumir nada relacionado con esta Copa del Mundo.

 

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