Qué es la violencia digital y cómo afecta a las mujeres

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En México, 4 de cada 10 mujeres que han enfrentado violencia a través de las plataformas digitales o redes sociales han sido contactadas mediante identidades falsas. Las ofensas, propuestas sexuales o contenidos sin consentimiento también son otras situaciones de ciberacoso comunes.

El contacto mediante identidades falsas es el tipo de violencia que experimentan las mujeres con más frecuencia en el ámbito digital.

De acuerdo con cifras del Módulo de Ciberacoso del Inegi, la recepción de mensajes ofensivos es un tipo de acoso que han padecido 32.9% de las mujeres internautas.

Redes sociales, la más usadas para la violencia digital

Recibir contenidos sexuales sin consentimiento, provocaciones, críticas sobre su apariencia física, llamadas ofensivas, robos de identidad y hasta amenazas sobre difamación o divulgación de contenidos sexuales son otras de las situaciones de ciberacoso que enfrentan las mujeres en México.
De los poco menos de 81.2 millones de personas usuarias de internet en México el año pasado, 42.3 millones fueron mujeres y 38.9 hombres.
De estos, detalla el estudio, 17.7 millones de personas fueron acosadas a través de redes y plataformas sociales con amenazas, burlas, mensajes de odio, filtración de información personal o publicación de material sexual sin permiso. Más de la mitad de las víctimas fueron mujeres.
Tabasco es la entidad con mayor número de casos donde se detectaron situaciones de ciberacoso hacia las mujeres, seguido por Campeche y Michoacán.
Las situaciones de acoso experimentadas fueron por contacto mediante identidades falsas, mensajes ofensivos, insinuaciones o propuestas sexuales y recepción de contenido sexual, a diferencia de los hombres, estas situaciones de contenido sexual no se presentan entre las más frecuentes.
La plataforma con mayor número de denuncias es Facebook, con más de 40%, seguido por WhatsApp, Twitter, llamadas por celular, Messenger y Telegram, en la que la mayoría de los casos se desconoce el agresor y la violencia digital se mantiene impune.

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