Neonazis en México celebran concierto clandestino… así como lo escuchas

Neonazis

Sí, hay neonazis en México. Y como lo cuenta El País, este grupo se reunió el pasado 29 de octubre en un concierto clandestino en la CDMX llamado El imperio contraataca. 

El evento se realizó en el Salón Pentatlón, en el barrio Santa María la Ribera, donde se presentaron cinco bandas, dos españolas y tres mexicanas. No es el primer evento organizado por la extrema derecha, (probablemente no será el último tampoco), y al parecer es el que ha congregado un mayor número de asistentes.

Más de 300 supremacistas se reunieron para cantar consignas de odio y hacer apología al nazismo.  Cientos de hombres y menos de una veintena de mujeres, ¿nos extraña que no haya mujeres? NO, para nada.

Primero se presentaron las bandas mexicanas (ni las vamos a nombrar porque no lo merecen), interpretando canciones con letras que critican el mundo actual y discriminan ciertos movimientos y comunidades. Estas bandas integran el movimiento RAC,

Estas tres bandas integran el movimiento RAC (siglas en inglés de Rock Against Communism, o sea rock contra el comunismo) en México, y a pesar de no tener el reconocimiento que han acumulado bandas inglesas y españolas, sí están logrando que sean escuchadas en el extranjero.

El neonazismo y los discursos de odio

No es de sorprender que existan estos grupos en México, con la creciente ola supremacista mundial, es muy probable que existan varios. Sin embargo el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación asegura no tener constancia de la presencia de colectivos neonazis México, probablemente porque los encuentros como este concierto se realizan de manera muy discreta.

Estos grupos cuidan su exposición y dicen ser discretos porque aseguran que también son perseguidos. “Si nosotros somos 300 acá, allá afuera fácil se juntan 1,000 antifascistas que nos quieren matar”.

Pero no solo es eso. El pasado 3 de noviembre, el Senado de la República aprobó una reforma que sanciona con hasta tres años de cárcel a quien difunda ideas basadas en la superioridad o el odio raciales, o bien, que por motivos racistas incite a cometer cualquier acto de violencia.

Entre los argumentos de la reforma, se destaco la creciente ola mundial en los últimos años, y como ha aumentado el discurso de odio, racismo e intolerancia, incluso entre personajes públicos, mandatarios y líderes sociales (véase Kanye West, Trump, Georgia Meloni… etcétera).

Y es que esto es cierto. Solo hay que ver el reciente escándalo de Kanye West, en el que tuiteó en contra de los judíos. O cómo aumentó el uso de ciertos insultos en Twitter después de que Elon Musk tomará el mandato de la plataforma.

Ideología de odio

No olvidemos que la ideología Nazi era una ideología racista que perseguía principalmente a los judíos. Sin embargo, también perseguían a muchos otros grupos: romaníes, discapacitados, polacos, afroalemanes y gays, entre otros.

Creer en una ideología que afirma la superioridad de una persona sobre otra no solo promueve discursos de odio, discriminación y hasta violencia. Esta ideología crea una plataforma para que personalidades, líderes políticos y celebridades (como las mencionadas anteriormente) luchen por mantener el status quo de un sistema que no está funcionando para la mayoría de las personas.

La libertad de expresión debe de definirse mejor. Ya que esta no debe de incitar al odio y la violencia. La libertad de expresión termina en el derecho del otro a no ser discriminado por su religión, color de piel, orientación sexual, identidad de género…

 

notas relacionadas