movimientos

Cuando el lenguaje oficial también puede convertirse en una forma de discriminación

Las palabras que utilizan los gobiernos no solo describen la realidad: también pueden influir en la manera en que una sociedad entiende a determinados grupos. En Malasia, una reciente decisión del Gobierno abrió un nuevo debate sobre el peso del lenguaje institucional después de anunciar que dejará de utilizar el término «LGBT» para sustituirlo por una expresión que en malayo significa «cultura desviada».

Las autoridades sostienen que el cambio busca evitar la «normalización» de la diversidad sexual en internet. Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos humanos advierten que la medida podría aumentar la estigmatización y la discriminación contra la comunidad LGBTQ+.

Un cambio de lenguaje con impacto a comunidad LGBTQ+

Durante una sesión parlamentaria, la viceministra del Departamento del Primer Ministro para Asuntos Religiosos, Marhamah Rosli, explicó que dejar de utilizar el término «LGBT» también tendría un efecto sobre los algoritmos digitales, ya que reduciría la aparición de contenidos relacionados con la diversidad sexual en plataformas en línea.

La decisión refleja un contexto donde, según distintos colectivos, la presión sobre la comunidad LGBTQ+ ha aumentado en los últimos años.

Organizaciones alertan sobre un ambiente más hostil

La organización Justice for Sisters criticó la sustitución del término y aseguró que utilizar una expresión equivalente a «cultura desviada» deshumaniza a las personas LGBTQ+, alimenta la desinformación y fortalece narrativas que justifican la discriminación.

Amnistía Internacional Malasia también manifestó su preocupación. Su representante, Qistina Johari, afirmó que cuando las autoridades emplean este tipo de lenguaje, pueden contribuir a legitimar el rechazo social hacia un grupo que ya enfrenta condiciones de vulnerabilidad.

Según datos citados en la investigación, en 2025 detuvieron alrededor de 307 personas LGBTQ+ bajo leyes federales y estatales. Además, entre 2020 y mayo de 2025 se prohibieron 13 publicaciones relacionadas con esta comunidad y casi la mitad de las personas encuestadas aseguró haber moderado su comportamiento o sus opiniones por motivos de seguridad.

La presión también alcanza la vida cotidiana

El endurecimiento del discurso oficial también ha tenido consecuencias en actividades comunitarias.

A principios de este año, un programa de bienestar dirigido a personas LGBTQ+ canceló sus actividades después de ser denunciado ante las autoridades por presuntamente promover conductas consideradas «desviadas». Ese mismo mes también se anunció la prohibición de actividades relacionadas con la comunidad LGBTQ+ en el estado de Selangor.

Mientras tanto, organizaciones locales explican que han tenido que modificar la manera en que presentan sus proyectos, comunican información y utilizan las redes sociales para reducir riesgos para quienes participan en ellos.

REDACCIÓN

Entradas recientes

La discriminación laboral castiga a las mujeres mayores en Corea del Sur

Ser mujer y envejecer reduce las oportunidades de conseguir un empleo estable en Corea del…

11 horas hace

Mujeres en Gaza reconstruyen sus vidas entre pérdidas y desplazamientos

La guerra transformó la estructura de miles de familias palestinas. Antes del conflicto, una de…

11 horas hace

Paula Trade Hidalgo fortalece al PVEM con miras a Cuernavaca

El escenario político de Morelos registró un reacomodo clave este fin de semana. Con el…

13 horas hace

Mujeres ya pueden elegir quién conduce su viaje

Elegir quién conduce abre una nueva posibilidad para las usuarias de transporte por aplicación en…

18 horas hace

De arquitecta a diseñadora de bolsos artesanales

Cambiar de profesión puede convertirse en una estrategia empresarial cuando las habilidades acumuladas encuentran un…

18 horas hace

Natalia Alcocer: ¿quién es “La Vikinga”?

Natalia Alcocer llega a La Granja VIP con un apodo que no nació en una…

2 días hace