Los calzones menstruales se han convertido en una alternativa cada vez más popular frente a toallas y tampones. No solo prometen comodidad y sostenibilidad, también abren una conversación necesaria sobre menstruación sin tabúes y opciones que se adaptan a distintos cuerpos y necesidades.
Pero ¿cómo funcionan?, ¿realmente absorben?, ¿son higiénicos? Aquí te contamos todo lo que necesitas saber para decidir si son para ti.
Los calzones menstruales son ropa interior reutilizable diseñada para absorber el flujo menstrual sin necesidad de productos desechables. Están compuestos por varias capas: una capa superior que mantiene la piel seca, una o dos capas absorbentes y una capa impermeable que evita filtraciones.
Dependiendo del modelo, pueden absorber desde el equivalente a uno hasta cuatro tampones, lo que los hace útiles tanto para flujos ligeros como abundantes. Algunas personas los usan como único método, otras como respaldo durante la noche o en días de mayor flujo.
Una de las principales razones por las que muchas personas los eligen es la comodidad. No generan resequedad, no producen fricción interna y permiten moverse con libertad. Además, al no contener perfumes ni químicos agresivos, reducen el riesgo de irritaciones.
En términos ambientales, los calzones menstruales ayudan a disminuir residuos, ya que una sola prenda puede durar entre 2 y 5 años con los cuidados adecuados. En un mundo atravesado por la crisis climática, menstruar de forma sostenible también es una decisión política.
Sí, siempre que se usen y laven correctamente. La clave está en no exceder el tiempo recomendado de uso, que suele ir de 8 a 12 horas, según el flujo. Después, se enjuagan con agua fría y se lavan a mano o en lavadora sin suavizante.
Contrario a algunos mitos, no generan malos olores si se mantienen limpios y secos. Tampoco aumentan el riesgo de infecciones cuando se siguen las indicaciones de cuidado.
No todos los calzones menstruales son iguales. Es importante considerar tu tipo de flujo, si los quieres para día o noche, y el ajuste a tu cuerpo. También revisa las etiquetas: algunos modelos incluyen materiales sintéticos, mientras otros priorizan algodón o telas certificadas.
Elegir calzones menstruales es también reaprender a escuchar el cuerpo, entender los ciclos y romper con la idea de que menstruar debe ser incómodo o vergonzoso.
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